Tradicionalmente se ha hecho responsable al chocolate de males como la obesidad, el dolor de cabeza o la aparición de acné y, llegando al extremo, se le han atribuido condiciones adictivas como si de una droga se tratara… nada más lejos de la realidad. De hecho, ninguna de estas atribuciones están basadas en estudio o prueba científica alguna.

Los últimos estudios confirman de nuevo que el chocolate es, por sus cualidades, uno de los alimentos más completos, desde el punto de vista energético, y beneficioso para la salud. Todo consiste, en una ingesta adecuada, tanto en cantidad como en su forma.

Sus beneficios
El chocolate es un alimento muy energético por su alto contenido de hidratos de carbono y de grasas (proviene sobre todo de la manteca de cacao, aceite que se obtiene tras exprimir las almendras de cacao molidas). Su aporte de proteínas es muy bajo, salvo que se le añada leche o sus componentes.

Es rico en oligoelementos como calcio y potasio por lo que es un excelente antioxidante Además ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares gracias a sus propiedades para mejorar la elasticidad de las venas, y a su vez mejorar la micro circulación sanguínea que ayudará a combatir la celulitis y la piel de naranja.

El chocolate es un alimento tónico, dado que contiene ‘teobromina’, una sustancia estimulante del sistema nervioso, similar a la cafeína del café o a la teína del té, pero de menor intensidad en su efecto excitante. Estimula las funciones cerebrales, porque contiene numerosas sustancias estimulantes como la teobromina y la feniletilamina. Está demostrado que el cacao favorece la producción de endorfinas, las cuales producen bienestar y felicidad. Y para suerte de muchos en últimas investigaciones, han comprobado que ayuda a adelgazar gracias al efecto que produce sobre la lipólisis (quema de grasas). Lo cual lo convierten en dos buenas razones para incluirlo en nuestra dieta, lógicamente, sin grandes atracones, pero un trozo diario de chocolate negro unido a una dieta balanceada nos ayudará a perder grasas.

Chocolate negro

El chocolate negro es el más aconsejable para el uso dietético, contiene aproximadamente 450 miligramos de teobromina en 30 gramos, diez veces más que el chocolate común. La fenetilamina es un alcaloide y una monoamina al que se atribuyen funciones de neuromodulador o neurotransmisor en el cerebro. Para los investigadores, el chocolate con leche estimula la memoria visual, mientras el consumo de chocolate negro produce una mejora de la capacidad de reacción.

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